La Cátedra

Sylvia Schmelkes

Cátedra Sylvia Schmelkes para la Justicia Social

La Cátedra busca generar un impacto en distintos grupos y comunidades históricamente vulneradas como migrantes, poblaciones en movilidad, mujeres, pueblos originarios, afrodescendientes, minorías étnicas y religiosas, entre otros, a partir de diálogos epistémicos desde diferentes perspectivas y con distintos actores. Asimismo, la Cátedra pretende responder a problemáticas emergentes y crisis humanitarias desde un enfoque inter y transdisciplinario, humanista, intercultural y de construcción de paz. La Cátedra buscará crear espacios que, año con año, sean definidos de acuerdo al análisis de la coyuntura educativa nacional e internacional.

Antecedentes

En octubre de 2023 se fundó la Cátedra de Justicia Educativa Sylvia Schmelkes, con sede en el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, con el propósito de ofrecer un espacio de trabajo de investigación transdisciplinar, docencia e incidencia social en torno a temas vinculados con la justicia educativa.

Antecedentes

Se pretende:

  • Llevar a cabo investigación educativa desde un enfoque transdisciplinar, con alta calidad académica y pertinencia social con el fin de contribuir a la construcción de propuestas educativas justas y equitativas.

  • Colaborar en la formación de nuevas generaciones de personas educadoras e investigadoras.

  • Fortalecer las redes con otras universidades, organizaciones de la sociedad civil, el sector público y organismos internacionales con el fin de proyectar la Cátedra en espacios más amplios de incidencia.

  • Difundir y socializar los resultados de investigación, en distintos formatos de divulgación, a través de distintos espacios académicos, de política pública y de la sociedad civil.

Plan de trabajo 2024 - 2025

Enfoque en la equidad de los aprendizajes de América Latina

La injusticia educativa se manifiesta de muchas formas. Las oportunidades de acceso, de permanencia y de aprendizaje se asocian de manera sistemática con el nivel socioeconómico, la zona de residencia en función de la ruralidad y el grado de marginación, la pertenencia o no a un grupo indígena, la escolaridad 2 de las madres y los padres, la condición de migración, el trabajo infantil, el género y la discapacidad. Las políticas educativas en general no han logrado, y en muchos casos ni siquiera pretenden, cerrar las brechas de acceso, permanencia y aprendizaje. El financiamiento educativo beneficia más a quienes de antemano tienen mayores beneficios y viven en regiones más desarrolladas. Estas mismas políticas, al igual que el curriculum, las formas de organización escolar, la evaluación de los aprendizajes, la formación y actualización de los docentes, suelen ser homogéneos frente a realidades sumamente diversas geográfica, social, económica y culturalmente. La educación que se ofrece resulta relevante y significativa solamente para un sector de la población que responde a estudiantes imaginarios que en general son urbanos, hijas e hijos de padres escolarizados y sin grandes dificultades económicas. A los grupos culturalmente diversos, como los indígenas, la educación no resulta pertinente cultural y lingüísticamente, y, además, a la injusticia educativa se suma la injusticia epistémica. En general, la oferta educativa es pobre e inadecuada ahí donde la demanda presenta condiciones de mayor pobreza y se aleja más del modelo del estudiante ideal. El resultado de esta perversa sinergia entre pobreza e irrelevancia de la oferta y diversidad y pobreza de la demanda es una enorme brecha en aprendizajes tanto fundamentales – lectoescritura, cálculo básico, habilidades digitales, habilidades superiores de pensamiento, que permiten aprender por cuenta propia, como relevantes a los contextos y a los intereses y aspiraciones de sectores numerosos y diversos de estudiantes. La injusticia educativa no es otra cosa que la violación del derecho humano fundamental a la educación, que debe entenderse como el derecho a aprender, y afecta en nuestros países a más de la mitad de la población.

Sin justicia educativa, el papel de la educación como el factor igualador social legítimo por excelencia no puede cumplirse. La lucha contra la injusticia educativa requiere reconocer y comprender la diversidad para poderla atender de manera pertinente y relevante. Se necesita además una orientación política que parta del supuesto de que quienes tienen mayores carencias o mayores diferencias respecto de la cultura dominante requieren de una inversión mayor para lograr aprendizajes eficaces y significativos.

Para alimentar la justicia educativa, es necesaria la investigación que focalice la inequidad educativa y que busque profundizar sobre las necesidades educativas de los grupos diferentes y sobre sus formas de aprender. También se requieren proyectos de intervención educativa, desde una perspectiva transdisciplinaria, que pongan a prueba maneras distintas de formar a los colectivos docentes, organizar y gestionar la escuela, desarrollar currículo, vincularse con la comunidad y promover el aprendizaje en el aula y fuera de ella. Es indispensable que el conocimiento generado se difunda ampliamente y, sobre todo, que se divulgue eficazmente entre las y los principales actores del hecho educativo.

Hay muchos trabajos de investigación y de innovación, incluso de formulación de políticas educativas, que abordan esta problemática y ofrecen soluciones. Desde la Cátedra se pretende definir la justicia educativa como un campo de conocimiento y de transformación de manera que quienes trabajan esta temática se reconozcan como miembros del mismo y se facilite la acumulación de conocimientos y de aprendizajes de procesos de transformación. Con ello se busca fortalecer la base de evidencia para la incidencia sobre políticas públicas educativas orientadas a hacer efectivo el derecho humano a la educación y al aprendizaje.

Plan de trabajo
Estancia académica

Estancia académica 2024 - 2025

Para el periodo 2024-2025, el enfoque de trabajo será la equidad de los aprendizajes en América Latina, abordando las múltiples manifestaciones de la injusticia educativa y proponiendo soluciones basadas en la investigación y la intervención educativa. La Dra. Feltes colaborará en diversas actividades, incluyendo una revisión sistemática de la práctica en equidad educativa, el diseño de un sitio web para la difusión de resultados de investigaciones, la constitución de una red latinoamericana por la equidad en la educación básica, y la oferta de clases magistrales y proyectos de intervención orientados a la equidad educativa.

Felicitamos a la Dra. Joan Marie Feltes por este logro y estamos seguras y seguros de que su participación en la Cátedra contribuirá significativamente al avance de la justicia educativa en América Latina.

Personas investigadoras participantes

Dra. Joan Feltes
Dra. Joan Feltes

Periodo 2024 - 2025